Un policía utilizó su cuerpo como “escudo humano” para proteger a un niño y evitar que muriera en medio de una balacera entre policías y delincuentes en Reynosa, Tamaulipas.

La tarde del domingo, un grupo de policías fueron emboscados en el libramiento Monterrey a Matamoros. Lamentablemente, una familia quedó atrapada en el fuego cruzado. Uno de los dos hijos resultó herido.





Imágenes que han circulado en redes sociales, muestran a uno de los policías recostados sobre el menor, mientras utiliza su camioneta para cubrirse del fuego.

Extraoficialmente existen dos versiones sobre el estado de la madre. De acuerdo con una, habría perdido la vida; mientras que, por otro lado, permanecería herida de gravedad.



Aún no se ha publicado información oficial.

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