La mayoría de las especies de mariposas actuales surgieron después de la extinción de los dinosaurios no aviarios hace unos 65 millones de años, según el primer árbol filogenómico de las mariposas, publicado en Current Biology.

El estudio, en el que ha participado el Instituto de Biología Evolutiva (IBE-CSIC-UPF), proporciona un retrato en detalle de las relaciones entre las mariposas y señala la necesidad de revisar su taxonomía.


La investigación, liderada por científicos del Museo de Historia Natural de Florida (EEUU), ha creado por primera vez un árbol filogenómico de las mariposas, que triplica las especies estudiadas hasta el momento e incluye casi todas las subtribus, y multiplica por 35 el número de marcadores genéticos estudiados.

En el estudio han participado los investigadores del IBE Roger Vila y Gerard Talavera, que han explicado que mediante novedosas técnicas genómicas estudiaron 352 marcadores genéticos de 207 especies de mariposa.

"A pesar de ser un grupo megadiverso -se estima que hay 18.000 especies de mariposas-, las 207 especies estudiadas representan a todas las familias, subfamilias y al 98 % de las tribus".


“El estudio es un paso adelante en el conocimiento de las relaciones evolutivas de las mariposas”, ha afirmado Vila, que lidera el Laboratorio de la Diversidad y la Evolución de las Mariposas del IBE.

Revisar la taxonomía de las mariposas

Según el investigador, los resultados del estudio han permitido dibujar un retrato detallado de las relaciones entre estos insectos, y ponen sobre la mesa la necesidad de revisar su taxonomía, dado que revelan que un número considerable de tribus e, incluso, de subfamilias, no son grupos naturales.

Por un lado, han confirmado que la familia de los papiliónidos son hermanos del resto de mariposas y que, por tanto, fue la primera que se separó evolutivamente.


El estudio también revela que las mariposas de la subfamilia Papilioninae no comparten un antepasado común reciente, contrariamente a lo que se creía hasta ahora, lo que sugiere que dentro de las Papilioninae tendría que crearse una nueva subfamilia.

Los investigadores han apoyado este resultado en que este tipo de mariposas se alimentan de plantas diferentes que evolucionaron de manera distinta.

Otro de los descubrimientos del estudio es que las mariposas mantienen una relación amistosa con las hormigas de forma que las las orugas proporcionan sustancias azucaradas a las hormigas a cambio de que éstas las protejan de los depredadores, una ‘amistad’ que ha evolucionado tres veces de forma independiente.

Por otro lado, el estudio confirma la división de las mariposas en siete familias, incluidas las mariposas-polilla (Hedylidae), que sólo se hallan en Sudamérica y que habían sido consideradas polillas por su aspecto y por sus hábitos nocturnos. 

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