Sergio Gallardo Bonilla, el coronel que alertó sobre problemas de cambio de uso de suelo, movilidad y abasto de agua potable en el predio de Santa Fe que el gobierno planea vender, está muerto.

El coronel ingeniero constructor de 52 años fue hallado sin vida en su casa de Cancún el pasado 7 de marzo.

Gallardo Bonilla fue encontrado con una soga atada al cuello y se tiene la sospecha de que se suicidó.

El mando militar estaba desde diciembre en Cancún para ejecutar las obras de un nuevo cuartel que se instalaría en cuatro predios de 350 hectáreas que donó el gobierno de Quintana Roo a la Sedena.

Sergio Gallardo se desempeñaba como coordinador del Equipo de Trabajo Interinstitucional para la venta del predio hasta 2017.



En un informe del 11 de agosto de 2017, citado por Reforma, el militar urgió a una negociación entre "la alta superioridad de Sedena" con autoridades de la Ciudad de México para evitar problemas con el cambio de uso de suelo del terreno.

Por los avances y gestiones para la regularización del proyecto de venta, firmaron Gallardo Bonilla y el coronel Roberto Nava Balderas, jefe del Comité de Regularización del predio.

"La condicionante (porcentajes de cambio de uso de suelo y problemática de movilidad) que está tratando de imponer la Seduvi, salvo la mejor consideración y determinación de la superioridad, se pueden evitar con una conciliación política de superior nivel a este Comité", señalan los coroneles.

En una reunión entre el Comité de la Sedena y funcionarios de la Seduvi, el Instituto Nacional de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin) y el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE), se pretendía obtener uso de suelo para desarrollo habitacional mixto, que permitiría 7.5 millones de metros cuadrados de construcción en el terreno.

Con información de Reforma. 

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